El Melón de Torres de Berrellén avanza en el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria. Esta semilla recuperada en el #TerritorioAdrae puede ser pronto incluida en el registro nacional de variedades de conservación.
La historia de la recuperación de esta variedad de melón es fruto de la constancia de la Asociación de Amigos del Melón de Torres de Berrellén, junto a personal del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria del Gobierno de Aragón CITA. Ellos han luchado por la recuperación de un clásico en los hortales de la Ribera Alta que, frente a semillas comercializadas por grandes distribuidores, decaía en su plantación. Ahora da un nuevo paso, tal y como nos informaba el Ribereño Digital, y tiene positivos avances de su cultivo en la finca del Ministerio en Colmenar de Oreja (Madrid) en la que los frutos de melón responden a la tipología esperada.
La necesidad de cuidar la diversidad es cada vez más acuciante. Las variedades locales, como esta están habituadas al terreno, de hecho llevan siglos adaptándose a él. Necesitan menos cantidad de agua, resisten las características del clima aragonés y además nos devuelven sabores perdidos, los de toda la vida.
El melón de Torres de Berrellén pertenece a la variedad tendral. Tiene unos característicos surcos longitudinales y su piel es de un tono blanco ligeramente tostado. Esta variedad tiene un «tamaño considerable», ya que se pueden encontrar ejemplares que superen los siete kilos, aunque, «de forma habitual, su peso oscila entre los cuatro kilos y medio y los seis kilos».
Desde Pon Aragón en tu Mesa y como #EmbajadoresdelaBiodiversidad nos enorgullecemos muchísimo de la labor de recuperación de esta fruta aragonesa de la Ribera Alta del Ebro. Y esperamos que este cuidado y difusión de sus semillas den pronto sabrosos frutos.
