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Durante los días 21 al 25 de mayo, Pon Aragón en tu mesa visitó diferentes proyectos agroalimentarios de Rumanía.
Invitados por Esnepi, Escuela de Negocios del Pirineo. Pon Aragón en tu mesa participó de Agropuzzle 3 – Puzzle for businessmen in agricultura carrying business in a permanentl maintainable way III– correspondiente a un programa ERASMUS PLUS que cuenta con socios de la
República Checa, Polonia, Portugal, Bucarest, Bulgaria y España.

Rumanía es uno de los principales productores y exportadores de productos agrícolas de Europa, sector que ocupa el 10 % del PIB y un 40% de la superficie de su país. En la actualidad Rumanía es uno de los principales receptores de fondos de la Unión Europea, que para este periodo 2014-2020,
se le asignaron 43.000 millones de euros.
La expedición arrancó en Bucarest y se desarrolló hasta la zona de Brasov, una de las más desarrolladas turísticamente de toda Rumanía. La primera visita nos llevó a Legume Fericite, empresa dedicada a la producción de fruta y verdura ecológica, ubicada en Tartasesti, en la comarca
de Dambovita. Mahaela Buleghoaia dejó un trabajo como economista en una multinacional para poner en marcha, junto a su marido y sus tres hijos, 80.000 metros cuadrados de tierra, repartida entre campo e invernaderos, en los que recolecta todo tipo de verduras y fruta, de diferentes estaciones.

A pesar de que los sueldos en Rumanía son bajos: la cifra oficial sitúa el sueldo mínimo en 450€, pero la realidad nos lleva a conocer casos en los que jornadas completas de 8 horas durante más de 5 días a la semana no ascienden de 200€; el consumo de productos ecológicos, que duplica
en precio a los convencionales, ha aumentado paradójicamente en los últimos años en este país.

Verduras felices vende en el mercado central de Bucarest y on line, a través de su web www.legumefericite.ro.

En la misma zona visitamos Rawboost Smart Food, una empresa dedicada a la venta de súper alimentos, conocidos como aquellos que aportan un alto nivel de elementos saludables para el organismo humano. Algas, aceites, semillas…esta empresa, que cuenta con 3 trabajadores, comenzó
hace 3 años, después de visitar países como Nepal, India y China donde adquirieron mayores conocimientos acerca de estos alimentos. Su actividad se centra en comprarlos a otros países y envasarlos con su marca. En la actualidad venden en Rumania, Alemania y en mercados locales,
además de su tienda on line www.rawboost.ro Continuamos ruta hasta Merry Berry, una explotación de arándonos en Caragiale, en Dambovita.

Esta empresa, de reciente creación, ha puesto en marcha 19 hectáreas de arándano de la variedad Duke y tienen en proyecto hasta 2020 llegar a más de 200 hectáreas plantadas de arándanos.
La variedad de este arándano es auto fértil y comenzarán a recolectar fruto en dos años, nada menos que entre 10 y 12 toneladas por hectárea, que venderán en su totalidad fuera de Rumanía.
Para su implantación han comprado plata en otros países como Holanda, han empleado un sistema de irrigación israelí y han contado con un 80% de ayudas procedentes de Fondos Europeos para la inversión, que ha ascendido a 2.877.113,23 lei.

Por el momento cuentan con 40 trabajadores y en un futuro, a corto plazo, tienen pensado construir una planta de transformación de arándano en zumos y mermeladas.

Otra de las visitas nos llevó a conocer un interesante proyecto ubicado a los pies de las montañas, en el valle Glajeriei. Se trataba de una piscifactoría de trucha blanca ecológica. Corina y Ionut pusieron en marcha esta granja en 2011. Producen 40 toneladas de trucha al año. Para la cría de la trucha utilizan agua natural que procede de las montañas, se trata de un agua de mucha calidad que propicia un pescado de sabor y características excelentes. Venden toda su producción a la cadena de supermercados Oceans Marquet.

Este periplo nos lleva a descubrir explotaciones ganaderas en la región de Codlea. La primera de ellas fue Oxville, una explotación de engorde de vacas de carne de la raza local Baltata romaneasca.
Se trata de una empresa familiar, en la que trabajan cuatro personas y que dio comienzo en 2015 con una inversión de 1,5 millones de euros.
Nick Poenaru es el jefe de la explotación y nos explica que “esta raza de vacas no está adaptada para estar fuera y se cría en intensivo en granja”. Los animales llegan a estas instalaciones con 70 kilos y en un año alcanzan los 600 kilos, momento en el que salen hacia su país de compra: Israel,
Palestina, Turquía o Siria donde serán sacrificadas.
Ellos mismos elaboran el alimento de los animales a base de paja y cereales que cultivan en las 30 hectáreas donde se encuentra la granja.
Al tratarse de la una ganadería de raza local, reciben una ayuda nacional de 100 euros al año por cabeza de ganado.

Otro de los macro proyectos que visitamos fue una granja de pavos, la mayor de toda Europa cuando abrieron sus puertas en 2010. Tienen una producción de 2 millones de pavos al año, que se traducen en una producción de carne anual entre 20 y 30 toneladas.
Compran los huevos en Alemania y Francia, que incuban y engordan una vez nacidos en 14 naves diferentes, con 6.000 cabezas en cada una. Desde el mes de marzo cuentan con instalaciones de matadero en la propia granja donde sacrifican al día entre 3.000 y 4.000 pavos que venden a Israel,
Alemania y otros países. Esta empresa cuenta con una plantilla de 14 trabajadores y recibió el 100% de ayuda proveniente de fondos europeos para su inversión.

La última empresa agroalimentaria nos llevó a una vaquería ecológica en la que centran su producción en la elaboración de lácteos. Se trata de una granja familiar que inició su actividad en 2008 y en la que trabaja el matrimonio y un empleado. Cuenta con 80 vacas, que pastan en el campo durante el día y por la noche son recogidas en la nave. Las vacas, de la raza Austrian blue, son ordeñadas dos veces al día y dan una producción de 19 litros al día cada animal, con los que producen leche, que sirven en guarderías de la zona, y queso de diferentes variedades (fresco, con aromáticas, paprika, fermentado, curado, etc.), que venden en mercados locales o en su propia granja, ya que se trata de un producto muy demandado y competitivo por el sabor diferenciador y el aporte saludable que ofrece al tratarse de una producción ecológica.