Si estos días de vacaciones subes o te escapas a Jaca hay algo que no debes perderte NUNCA: sus dulces. La tradición pastelera de Jaca es centenaria y sus maestros pasteleros son artesanos que bordan una multitud de elaboraciones.
Caramelos Besitos, Corazones de Jaca, Coronitas de Santa Orosia, Lazos de Jaca, Collaradas, Tronco de yema, Patatas de Jaca, Jaqueses, Condes de Jaca. Pastillas Ansotanas, Gemas del Pirineo… son elaboraciones únicas que solo podrás encontrar en este paraíso para lamineros que es Jaca.
Este gusto por lo dulce tal vez esté relacionado con la cercanía de Francia, y sus buenas materias primas con leches, mantequillas y natas, o por su incesante tráfico turístico que comenzó en la edad media y aún se mantiene. Y es que cuando recorres Jaca un dulce nunca viene mal. Nosotros estamos encantados con esa repostería que podemos degustar en las tradicionales pastelerías de Echeto, abierta desde 1890 O en la nueva incorporación de Vincelle en 2002.
Sus elaboraciones propias son artesanales y te dejarán boquiabierto. Además en ellas podrás encontrar otros lamines de la Jacetania como las galletas Chesitas de Hecho o los productos garrapiñados de Cachapa de Jaca.
¿Y si soy intolerante al gluten? Pues en tu recorrido no debes perderte Repost-arte un obrador que hace todo tipo de dulces sin gluten, sin lactosa y sin lácteos.
Y tampoco te pierdas los helados mientras recorras la ciudad, las heladerías artesanas abundan. La tradicional Echeto, los productores Elarte que tienen tienda en la capital jacetana, la heladería La Mamma también elabora sus cremosos helados de forma artesana o Antonio Tacco, esta es la última incorporación a la gran familia de heladerías de Jaca.